Cómo curar el ombligo del recién nacido

El ombligo del recién nacido. ¿Cómo curarlo?

ombligo del recién nacidoEl ombligo del recién nacido es delicado, no deja de ser una herida que hay que curar y tomar determinadas precauciones para evitar infecciones. La función del cordón umbilical ya ha terminado y ahora tiene que desprenderse. No obstante, permanecerá con nuestro pequeño durante algunos días en los que se irá secando y, finalmente, caerá. El cordón suele desprenderse durante la primera semana, pero puede llegar a tardar dos o tres semanas y durante este proceso es recomendable mantener determinados cuidados.

Pautas para el correcto cuidado del ombligo del recién nacido

El ombligo del recién nacido siempre ha de permanecer limpio y seco para evitar infecciones. Su limpieza debe realizarse de forma suave y con una gasa empapada en agua y jabón neutro, bien dentro o fuera del baño. Posteriormente, es imprescindible secar muy bien la zona, especialmente, si hemos sumergido al bebé en la bañera cuando aún no se le ha desprendido el cordón.

Para mantener un correcto cuidado es habitual utilizar antisépticos después de su limpieza, aunque no resultan imprescindibles. Con frecuencia se utiliza el alcohol de 70 grados y/o clorhexidina impregnado en una gasa esterilizada, con la que envolveremos el ombligo del bebé. Esta acción se debe repetir dos o tres veces al día. Asimismo, y con la finalidad de evitar la humedad en esta zona, es aconsejable doblar el pañal por la parte frontal dejando al descubierto el ombligo del recién nacido.  Por esta razón, actualmente se desaconseja la práctica de fajar al bebé, tal y como hacían antiguamente.

Mantener los cuidados del ombligo del recién nacido tras la caída del cordón

Es importante mantener los cuidados y la limpieza del ombligo del recién nacido durante unos días después del desprendimiento del cordón umbilical. Con la caída del ombligo puede aparecer un poco de sangre, esto es habitual y está dentro de la normalidad. No obstante si observas rojeces, mal olor, secreciones o un aumento del sangrado, consulta con el pediatra, quien valorará si existe algún tipo de infección.

 

Los cuidados tras el desprendimiento del cordón umbilical serán muy sencillos, simplemente se trata de mantener el ombligo del recién nacido limpio y seco. La sangre se secará y acabará cayendo una pequeña costra. En algunas ocasiones, puede quedar un granuloma, es decir, un trozo de cordón, que todavía no se haya secado por completo y por esa razón no haya caído. En estos casos, hay que mantener los mismos cuidados que procurábamos al pequeño cuando estaba el cordón completo y si fuera preciso, consultar con la enfermera.