5 beneficios del uso de un cojín de lactancia

El cojín de lactancia es un artilugio cuyo fin último es facilitar el proceso de lactancia y, en consecuencia, que tanto la mujer como el bebé se encuentren más cómodos durante el mismo.
Las formas de los cojines de lactancia son diversas, aunque lo normal es que tengan forma de media luna, y el tamaño ha de ser lo suficientemente amplio como para que la mujer pueda dar el pecho sin necesidad de sujetar con los brazos al bebé.
El uso de un cojín de lactancia aporta numerosas ventajas, entre las que podemos destacar las siguientes:
1. Comodidad. El relleno y la flexibilidad que caracterizan a los cojines de lactancia permiten una postura muy cómoda de la madre a la hora de amamantar a su bebé, toda vez que tanto los brazos como su espalda no estarán sometidos a tensión, y al propio tiempo permiten que el bebé adopte un postura propicia en la que se sienta más seguro.
La comodidad del cojín de lactancia puede extenderse también a otros actos distintos al de amamantar. Así, por ejemplo, una mujer embarazada puede utilizarlo como almohada para alcanzar una postura cómoda que le permita conciliar antes el sueño y dormir mejor. El propio bebé también puede utilizarlo para aprender a mantenerse sentado cuando ya tenga algunos meses.
2. Prevención de lesiones musculares. Además de la comodidad que supone la utilización de un cojín de lactancia, este evita que se produzcan malas posturas al amamantar y genera de este modo menos tensiones musculares, previniendo así que aparezcan problemas de espalda u otras lesiones musculares.
3. Mejora la técnica de lactancia. Esto es así porque gracias al cojín la boca del bebé se sitúa perfectamente a la altura de la aureola del pezón, con lo que se evitan problemas derivados de una succión incorrecta, tales como formación de grietas, escasa producción de leche o, entre otras, dolor o irritación en el pezón.
4. Muy útil en caso de cesárea. Si el parto tuvo lugar mediante cesárea, un cojín de lactancia permite a la mujer acercar hasta el pecho al bebé sin necesidad de apoyar a este último sobre el vientre, con lo que evitará dolorosas molestias.
5. Ventajas en caso de gemelos o mellizos. Existen modelos de cojines de lactancia especialmente diseñados para estos casos, con una longitud más amplia que permite a la mujer acomodarse para colocar simultáneamente a los dos bebés sobre el pecho.