Adiós al pañal. ¡Vamos a conseguirlo!

Adiós al pañal. Es un proceso de aprendizaje

Adiós al pañal. ¿Ha llegado ya el momento?. Los padres que tenemos hijos entre 20 meses y 3 años nos inquieta saber cuándo debemos empezar a trabajar con nuestros pequeños el control de esfínteres. Pronto finalizará su estancia en la guardería y comenzarán una nueva etapa en al colegio y, para entonces, es conveniente que los pequeños sepan controlar el pipí.

El momento ideal para retirar el pañal se adiós al pañalsitúa entre los 2 y los 2 años y medio. No obstante, hay niños que no están preparados para hacerlo aún a esta edad y, por tanto, conviene esperar. Si, por el contrario, tu hijo comienza a avisarte cuando está mojado, o incluso, comienza a indicar que tiene ganas de miccionar aunque aún no sea capaz de llegar a tiempo al orinal y admite con agrado sentarse en el orinal o en el wc con reductores, e incluso, es capaz de diferenciar la micción de la defecación, muy probablemente, tu hijo ya está preparado para iniciar este proceso de aprendizaje. El tiempo que tardéis en conseguirlo dependerá del grado de maduración del pequeño y de tu constancia, sobre todo, debes evitar instaurar hábitos incorrectos que prolongarán esta fase de extinción.

Pautas para decir adiós al pañal con éxito

adiós al pañalDecir adiós al pañal requiere un proceso de aprendizaje que debe hacerse de forma correcta y en esta tarea los padres tenemos toda la responsabilidad para conseguirlo. A continuación, os ofrecemos algunas pautas para crear los hábitos correctos que nos permitan decir adiós al pañal con éxito.

1- Comienza retirando el pañal de forma progresiva. Al inicio, basta con una o dos veces al día, aprovecha este espacio para acompañar al pequeño al orinal. Puedes hacerlo después de la comida o del desayuno, antes del baño o antes de ir a dormir. Y ves ampliando poco a poco más veces al día. Si empiezas por el desayuno, pues debes estar unos días solo en el desayuno y, poco a poco ir ampliando.Hay que ir aumentando de forma progresiva el número de momentos al día en los que debe sentarse en el orinal. Y se debe hacer siempre antes o después de una actividad concreta para ayudarle a instaurar la rutina.

2.- Puede suceder que el pequeño no quiera sentarse en el orinal o en el reductor del wc. Entonces tendremos que trabajar primero este punto. Es conveniente superar esta etapa jugando y tratando de hacer atractivo este momento para el pequeño. Actualmente, se comercializan orinales muy divertidos que facilitan esta misión.

3- Cuando el pequeño se siente en su orinal no debes alargar en exceso este momento, con 2 o 3 minutos es suficiente. Es posible que durante estos minutos no haya orinado, pues no pasa nada. Le felicitaremos y le animaremos diciéndole que ya saldrá la próxima vez. Si, por el contrario, si logra hacer pipí, tendremos que felicitarlo con efusión, abrazarlo y decirle que lo ha hecho fenomenal, en definitiva, hacerle una fiesta.

4.- Según vaya evolucionando el proceso y hayamos ido instaurando la rutina de ir al orinal y veamos que todo evoluciona con normalidad, incluso, con éxito. Es decir, nuestro hijo micciona en el orinal con frecuencia y logra permanecer seco entre rutina y rutina de usar el orinal, empezamos a estar preparados para iniciar la última etapa antes de retirar el pañal.

5- Ha llegado el momento de entregarnos a tiempo completo a esta tarea para que nuestro hijo aprenda a identificar las señales que le indican que debe ir al orinal, y esta constancia deberá permanecer durante 1 o 2 semanas. Durante esta etapa, debemos recordar al pequeño que debe acudir al baño cada cierto tiempo, pero sin agobiarle. El tiempo adecuado entre estos recordatorios suele ser una hora u hora y media. Y se deben ir alargando según vamos observando que el niño va aguantando la necesidad de expulsar el orín. Normalmente a partir de los 24 meses de edad suele reducirse significativamente la frecuencia de la micción y a partir de los 30 meses aumenta notablemente su capacidad de retención. Un niño que está aprendiendo a controlar sus esfínteres suele realizar entre 8 y 9 pises y 1 o 2 defecaciones.

6.- Si tenemos todo esto bajo control ha llegado la hora de decir adiós al pañal durante el día y mantener los recordatorios y las rutinas para facilitar el proceso. Incluso es conveniente establecer un sistema de premios o actividades divertidas que el pequeño pueda realizar todos aquellos días que no tenga escapes como estrategia final. De esta manera fijaremos el aprendizaje antes de iniciar la retirada del pañal nocturno, para lo cual es conveniente esperar entre quince días y un mes.

7.- Muy importante no reñir al niño cuando se produzca un escape. Debes tener paciencia y llevar contigo siempre ropa de cambio. Nuestra actitud es importante en estos casos para evitar retrocesos.Los escapes pueden producirse por despiste cuando está jugando, por apurar los tiempos y no poder ser capaz de controlar la micción al haber esperado tanto. también puede suceder por vergüenza de pedir a un adulto que le acompañe al baño, o por algo emocional. Lo conveniente es actuar con normalidad y recordar a nuestro hijo dónde debe hacer el pipí y no darle más importancia. Si le regañamos o le prestamos demasiada atención a esta acción, podemos reforzarla y el pequeño puede repetir esta situación de forma intencionada reclamando nuestra atención.

 

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