Alergia al polen en bebés

Alergia al polen en bebés ¿cómo detectarlo?

alergia al polenSi observa que su hijo lagrimea de forma constante y estornuda con frecuencia en espacios abiertos y especialmente en primavera, mejorando cuando regresa a su domicilio o a otros ambientes cerrados, es posible que su pequeño esté manifestando síntomas relacionados con una posible alergia al polen. Las manifestaciones más frecuentes son: secreción constante de mucosidad blanda y transparente, tos, picor nasal y ocular.

La alergia al polen en bebés no suele producir congestión nasal, a diferencia de los adultos, pero si rinitis y picor. Probablemente observará que su pequeño tiende a tocarse con frecuencia para aliviar el malestar que les produce. También suele afectar a los ojos, éstos tienden a enrojecerse y se produce lagrimeo frecuente, incluso puede suceder que su pequeño amanezca con legañas en sus ojos por las mañanas, como si se tratara de una conjuntivitis bacteriana.

Por qué se produce la alergia al polen en los bebés

La alergia al polen en bebés se produce porque su organismo reconoce como elementos dañinos unos alérgenos estacionales, los pólenes, y, en consecuencia, su sistema inmunitario genera altos niveles de histamina para defenderse de ellos, siendo estos niveles, los que desencadenan la inflamación e irritación de las mucosas de sus ojos y nariz, generando los efectos o señales descritas anteriormente.

alergia al polen

Este tipo de alergias tiene una base genética hereditaria, es decir, que probablemente alguno de sus familiares padezcan alergia al polen. En caso afirmativo, cuando acuda a la consulta de su pediatra y le exponga los síntomas que presenta su pequeño debe comunicar la existencia de antecedentes familiares. El número de bebés que manifiestan indicios de alergia al polen ha crecido en los últimos años, pero en muchos de estos casos, este tipo de reacciones acaben desapareciendo sin mayores complicaciones. No obstante, si su pequeño presenta estos síntomas, es conveniente que acuda al especialista quien determinará si es preciso iniciar algún tipo de tratamiento. Pero, en ningún caso, debe administrar ningun tipo de medicamento o antihistamínico sin prescripción médica.

Qué hacer si nuestro bebé presenta estos síntomas

Si usted sospecha que su pequeño presenta una alergia al polen lo más importante es tratar de evitar que su hijo entre en contacto con el alérgeno que produce estas reacciones alérgicas, pero en el caso de los pólenes es prácticamente imposible evitar su exposición. Ahora bien, si puede llevar a cabo una serie de rutinas que mitiguen su afección y aumenten el bienestar de su bebé.

alergia al polenTrate de estar informada sobre los niveles de pólenes en su ciudad y trate de reducir sus salidas al exterior cuando estos niveles sean altos y, especialmente, cuando haga viento. Para estar informada puede consultar de forma gratuita el recuento de pólenes que realiza la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica en http://www.polenes.com/

Si su hijo presenta síntomas de alergia al polen evite realizar salidas al campo en su compañía.

Cuando tenga que salir al exterior con su pequeño utilice gafas de sol para proteger sus ojos y procure salir por la tarde, ya que durante la mañana suele ser mayor la concentración de partículas de polen. Al regresar a su hogar, es conveniente dar un baño para eliminar cualquier partícula de pelo que haya podido quedar en su cuerpo o cabello. También es beneficioso lavar sus ojos y fosas nasales con sueros fisiológicos con la finalidad de mantener las mucosas húmedas y limpias, e utilizar algún tipo de aspirador nasal, para aliviar al pequeño, ya que aún no saben sonarse la nariz correctamente. E incluso, utilizar humidificadores en las estancias habituales del bebé, para aumentar la calidad del aire que respira..

Cuando viaje en su automóvil, procure hacerlo con las ventanillas subidas para evitar que el interior del coche se polinice.

En su hogar también debe tener especial cuidado al ventilar las estancias de su domicilio o al secar la ropa de su hijo, e incluso la suya propia. Cuando un bebé presenta alergia al polen es aconsejable ventilar las estancias durante cortos espacios de tiempo y evitar que el pequeño se encuentre en el habitáculo que se está ventilando. De igual forma, ha de poner especial cuidado al secar su ropa, se aconseja utilizar secadora o tender la ropita del pequeño dentro del domicilio, evitando su exposición al aire libre. Asimismo, es conveniente aspirar las estancias y limpiar el polvo con bayetas húmedas, para eliminar cualquier partícula de polen que haya podido asentarse en los habitáculos de la vivienda .

Por último, e independientemente de estos consejos, si sospecha que su bebé pudiera tener alergia al polen debe  acudir a su pediatra y seguir las pautas que éste le aconseje.

 

One comment on “Alergia al polen en bebés”

Comments are closed.