Alimentación en el embarazo


Cuidar la alimentación en el embarazo es una cuestión prioritariacarritos de bebe

Una buena nutrición durante el embarazo mejora las probabilidades de que el bebé nazca sano. Incluso puede reducir el riesgo de ciertas enfermedades crónicas que afecten a tu hijo, y que podrían surgir pasados unos años, incluso después de que haya dejado de lado los carritos de bebe.

La idea de alimentarse por dos durante el embarazo es clave. Ya sea que te encuentres a la espera de hacerte las pruebas o que, por el contrario, ya sepas que te encuentras embarazada, debes plantearte un cambio referente a tus hábitos alimenticios. Muchas mujeres comienzan el embarazo con deficiencias de nutrientes fundamentales para un proceso saludable, incluyendo el hierro, el calcio o algunas grasas beneficiosas para el cerebro.

Y es que en la vida de una mujer no hay un momento más importante para cuidar la nutrición que durante el período de embarazo y de lactancia. Todas las investigaciones sugieren que, junto con otros hábitos saludables durante el embarazo, comer lo correcto mejora el bienestar del niño al nacer y durante su crecimiento.

Se ha descubierto, en consecuencia, que un niño no es sólo lo que come al nacer, sino también lo que comió durante el embarazo, y posiblemente lo que comió su madre. Cada vez más, el estilo de vida de la mamá afecta a las posibilidades de su bebé en aspectos como la obesidad, la diabetes y las enfermedades del corazón.

Algunos consejos básicos para ayudarte en esta tarea 

Para el desayuno, dispón de cereales enriquecidos y listos para comer o elaborados, junto con frutas que puedan añadir nutrientes como el calcio. Si te sientes débil, comienza con un poco de pan integral tostado. Come un poco más también a la hora del almuerzo.

Come también alimentos con fibra. Elije una variedad de verduras y frutas, como zanahorias, verduras cocidas, plátanos o melones. Prueba también el arroz integral o la avena.

Elige bocadillos saludables, que sean bajos en grasas o yogures naturales acompañados de fruta. También las galletas integrales con queso y sin grasas o bajas en grasa, pueden ser una buena opción.

Toma vitaminas prenatales que tengan hierro y ácido fólico, prácticamente a diario. El hierro mantiene la sangre en buenas condiciones. Por su parte, el ácido fólico ayuda a prevenir defectos de nacimiento.

Come pescado una media de un par de veces a la semana. Al mismo tiempo, evita los pescados y mariscos que contengan altos niveles de mercurio. Si te gusta el atún, selecciona uno que sea ligero en este sentido. Otros pescados comunes que son bajos en mercurio incluyen el salmón.

Da importancia a tu alimentación durante el embarazo, por tu bien y por el de tu futuro hijo.