Cómo ayudar a nuestros hijos a ser independientes

Ayudar a nuestros hijos a ser independientes desde edades tempranas

Ayudar a nuestros hijos a ser independientes es una tarea de los padres. Para ello es importante evitar la sobre protección de los hijos. Ayudarle a que aprenda a hacer las cosas él solito necesitará tiempo y vosotros tendréis que armaros de paciencia. A partir de que el niño cumpla los dos años es bueno fomentar en ellos la independencia y autonomía que necesitan para valerse por sí mismos. Pero, ¿cómo ayudar a nuestros hijos a ser independientes? Lo mejor que pueden hacer los adultos para ayudarles es reforzar sus intentos de aprender, dándoles ánimos y elogiándolos cuando alcanzan sus metas.

ayudar a nuestros hijos a ser independientesEl niño necesita aprender y en sus intentos puede equivocarse, pero debemos permitir que el niño decida. A veces, aunque sus decisiones sean absurdas, debemos dejar que tome las riendas. Si, por ejemplo, un niño o una niña de 2 años insiste y saca sus botas para esquiar en pleno mes de agosto, déjalo. Pronto él mismo será quien se dé cuenta de que no ha sido una buena idea. Al dejarle que sea él solo quien llega a esa conclusión, le estaremos dando la oportunidad de crecer y aprender.

Para ayudar a nuestros hijos a ser independientes debemos elogiar sus avances. Los padres tienen la obligación moral de dar las gracias a sus pequeños por sus buenas acciones, por medio de actos como los abrazos, las palmaditas en la espalda, recordar el buen comportamiento del niño delante de otras personas, alabar sus méritos o alegrarse de forma entusiasta de sus éxitos. En estas primeras etapas, lo que el niño necesita es reafirmar su autoestima.

Los niños suelen preferir todo lo que resulta peligroso, desconocido o prohibido. Ante estas actitudes, lo mejor es no demostrar enfado y ofrecerle otras alternativas. Por ejemplo, si a tu hijo de dos años le encanta ayudar y quiere meter en el lavavajillas los objetos sucios y temes que se pueda hacer daño al coger los cuchillos, podrías decirle que te encanta que te ayude a poner los vasos y los platos, pero que todavía es muy pequeño para manipular los tenedores y los cuchillos, porque pinchan y podría hacerse daño.

En estas primeras etapas, los niños no son perfectos. Un niño a esta edad no podrá atarse los cordones ni pelarse la fruta porque, biológicamente, aún no está preparado. Los adultos no deben empequeñecer al niño ni minar su autoestima, lo mejor es explicarle que algunas cosas no pueden hacerlas porque no saben, pero hay otras muchas que hacen muy bien. Y demostrarle que él es bueno en muchísimas cosas.