Cómo influyen los juguetes en el desarrollo del bebé

Ya lo dijo Ernst Neufert: En el juego se obtienen experiencias sociales, los niños aprenden a valorar el alcance de su manera de actuar. No cabe duda que el juego, además de una actividad lúdica, es un modo de conocer el mundo. Favorece el aprendizaje de las reglas de convivencia social y la creatividad con el simbolismo de objetos y figuras. El mundo no existiría sin su representación y aprendemos a desvelar sus secretos en las primeras etapas de la infancia, cuando el juego encarna su esencia primigenia, la de disfrutar por disfrutar, sin ambiciones. La realidad abre su telón y nosotros, más que nunca, estamos dispuestos a actuar en la obra.

Etapas de los juegos en la infancia

La curiosidad es algo consustancial a los niños. Del proceso interno por conocer el mundo y sus reglas, queda ese otro que debemos a los psicólogos sociales. El juguete bebé aparece en la primera fase, cuando las capacidades que atañen a lo sensorial y lo motriz se muestran en los juegos funcionales y las sensaciones básicas a través del tacto o del movimiento.
En la segunda etapa el niño empieza a tomar conciencia de esas operaciones y de la relación figurativa pasa a la asociación simbólica, donde los juegos de ficción toman un papel predominante.
En la tercera, el pensamiento es más estructurado y se recomiendan las actividades que tienen que ver con el ejercicio físico o el deporte. Es en esta nueva fase cuando el niño adapta el lenguaje de los adultos a su propio mundo y en base a esa traducción de actitudes y comportamientos emprende su camino a la madurez.

El juego una actividad básica para niños y adultos

Nunca dejamos de jugar. Con el juego desarrollamos nuestra capacidad intelectual y aprendemos a expresar nuestras emociones. Es imprescindible para madurar y comprender el mundo, para la adquisición de las habilidades sociales que nos situarán en el contexto laboral o de familia. Con el juego alimentamos nuestra curiosidad y exploramos esos mundos de ficción que tan a menudo se parecen al real y sus representaciones diversas. Juguemos con el propósito de disfrutar y ser niños otra vez. Que nunca se cierre el telón.