Congestión nasal. Cómo limpiar la nariz del bebé

Congestión nasal. Afecta a su alimentación y a su bienestar

La congestión nasal consiste en una inflamación congestión nasalde los vasos sanguíneos de la nariz muy habitual en los meses fríos del año debido a los resfriados o constipados que puede sufrir nuestro bebé. Esta situación genera un gran malestar en nuestro pequeño tanto a la hora de dormir como a la hora de comer. Cuando su bebé esté congestionado observará que se fatiga al comer. La succión se realiza con mayor dificultad. Los esfuerzos que deben realizar son mayores y por tanto se cansarán antes de terminar su toma habitual. Esta situación se agrava cuando se trata de un bebé que se alimenta mediante lactancia materna ya que tienen que realizar un mayor esfuerzo en la succión. Por ello es frecuente que aumente la frecuencia de demanda, ya que no quedaran saciados en las tomas realizadas.
A la hora de dormir tampoco descansaran cómodamente. Sentir la nariz taponada o padecer una rinitis no les permite conciliar el sueño con facilidad. Cuando duerma es probable que escuche un ligero ronquido en su respiración y se despierte repetidamente en la noche. Una buena respiración es fundamental para alcanzar la relajación y un sueño reparador.

¿Cómo aliviar la congestión nasal?

Los pediatras aconsejan limpiar bien las congestión nasalfosas nasales, retirando en distintos momentos del día las abundantes secreciones nasales. Para los bebés no es una rutina agradable. Su bebé llorará sin consuelo cuando usted limpie su nariz, pero después de la limpieza se encontrará más aliviado.

congestión nasalEn ocasiones también es recomendable mantener un grado de humedad en los habitáculos donde se encuentre el bebé. Para ello existen en el mercado diferentes tipos de humidificadores que mantienen el ambiente con un grado de humedad óptimo.

¿Cómo limpiar la nariz a los bebés para mitigar el malestar de la congestión nasal?

Para reducir el malestar que genera la congestión nasal congestión nasalen los bebés, los pediatras recomiendan utilizar sueros fisiológicos n vez de agua salina, ya que ésta puede secar en exceso las delicadas fosas nasales del bebé.

Para proceder a su limpieza sitúe a su hijo de lado, sobre uno de sus costados e insufle el suero en el orificio nasal contrario al lado del que esté acostado. Después, repita la operación hacia el otro lado.

Para completar la limpieza puede utilizar aspiradores nasales y eliminar así el exceso de moco acumulado en las fosas.

Esta rutina deberá realizarse varias veces al día, pero nunca debe olvidar hacerlo después del baño. En este momento del día, la mucosidad está más blanda debido al vapor del baño y la extracción de las secreciones nasales será más sencilla y efectiva.