De la cuna a la cama ¿Cuál es la mejor edad?

De la cuna a la cama ¿cuándo debemos cambiar a nuestro bebé?

Si te estás preguntando cuándo debes pasar a tu hijo de la cuna a la cama, entiendo que tu pequeño empieza a dar muestras de estar incómodo en su cuna o has empezado a sentir la presión social de la familia y amigos quienes te aconsejan realizar ya este cambio.de la cuna a la cama

No existe ninguna teoría probada acerca de cuál es la mejor edad para realizar el paso de la cuna a la cama. Si has leído algo sobre ello, sabrás que hay mucho escrito al respecto, pero no hay nada probado. Si compartes experiencias con otras mamás, verás que lo que ha funcionado con un niño no siempre funciona con otro.  Nuestra recomendación es que el momento llega cuando vosotros consideréis que el pequeño está preparado para hacerlo. Cambiar a nuestro hijo de la cuna a la cama es un paso importante y por ello debe ser pensado y todos debéis estar preparados.

Realizar el paso de la cuna a la cama requiere madurez por parte de vuestro hijo, pero también por parte de los padres. El paso de la cuna a la cama significa que nuestro pequeño está creciendo y empieza a dejar de ser ese bebé que hasta hace dos días acunábamos en nuestros brazos para conducirle a un sueño profundo y reparador. Para los niños dormir en su cunita con sus papas significa protección y para los papás es difícil entender que nuestro pequeño ya no la precisa. Se trata de una ruptura que a veces resulta más difícil para los padres que para los hijos. Tememos que se asuste, que se caiga, que se levante de la cama a media noche y deambule por la casa sin que nosotros le oigamos. Si nuestros miedos son estos y nuestros hijos dan muestras de autonomía y determinación para dormir en su nueva cama, debemos confiar en ellos y superar estos miedos haciendo uso de diferentes medidas de seguridad como: camas bajitas, barreras de seguridad para la cama e incluso sistemas de vigilancia para bebés que se activen con su movimiento y nos pongan alerta, con este tipo de productos podemos mitigar nuestros miedos.

de la cuna a la camaCuando nuestro hijo empieza a bajarse de la cuna solos, con el peligro de caerse desde la barra lateral de la cuna, o se despierta varias veces en la noche porque no se mueve con libertad en su cunita debido al reducido espacio, entonces  ha llegado el momento de pensar en realizar el cambio y proponerlo al pequeño, teniendo en cuenta su opinión. Estas situaciones pueden darse en el niño alrededor del año e incluso después. La recomendación de hacerlo antes no tienen ningún basamento científico, ni parecen responder a las nuevas necesidades de nuestro hijo, por tanto ¿porqué hacerlo antes?

A pesar de todo, aunque el paso de la cuna a la cama responda a las necesidades físicas de nuestro hijo, puede necesitar una ayuda emocional. Es conveniente hacerle partícipe de la adquisición de la nueva cama, mostrar nuestro apoyo e incluso alegría, que nuestro pequeño sepa que estamos muy contentos con él y con esta decisión, fortaleciendo la idea de que se está haciendo mayor. Decorar la habitación con cositas que le gusten e incluso incorporar una luz de compañía que haga más acogedora su nueva estancia.

Ante todo, no es recomendable realizar este cambio por una necesidad propia o familiar, en concreto, por la llegada de un hermanito y la necesidad de utilizar la cuna para nuestro nuevo hijo. El primogénito no aceptará bien este paso, es algo que le viene impuesto, no responde a sus necesidades y por tanto, tendréis más problemas que beneficios. Ante esta situación, si el mayor aún no está preparado para dar el paso, es mejor que ambos peques duerman en la habitación de los padres, uno en su cuna y otro en su minicuna y esperar a que las necesidades de nuestro hijo mayor aparezcan por su propia maduración.  Tampoco se recomienda realizar el paso de la cuna a la cama cuando se están realizando otros cambios importantes como la retirada del chupete o del pañal. No debemos hacer todas estas cosas a la vez, lo mejor es hacerlo de forma paulatina y nuestro hijo aceptará mejor los cambios y su alcance será vivido como un nuevo logro en su crecimiento.