Destete respetuoso. Realidad o eufemismo

Destete respetuoso ¿En qué consiste? ¿Es posible?

Destetar a un hijo no es fácil debido a la carga emocional que conlleva. Actualmente, se habla del destete respetuoso como la forma más indicada de destetar a un hijo, ya que el modo en el que se restringe y extingue esta práctica resulta menos traumático  para el hijo y para la madre.

destete respetusoLa lactancia materna no es solo el medio a través del cual la madre alimenta a sus hijos desde su nacimiento. La lactancia materna implica algo más. Aquellas que sois madres y que estáis amamantando a vuestros hijos sabéis de que os estoy hablando. Mientras amamantáis a vuestros hijos sentís que existe un vínculo especial entre ambos, una complicidad acompañada de unas grandes muestras de cariño. Pero antes o después llega el momento de poner fin a esta practica. La lactancia materna es una cosa de dos y por tanto, lo normal es que se mantenga mientras ambas partes estén agusto. Pero como en toda relación bilateral, una de las partes puede estar interesada en poner fin a este ritual y la otra no. En ocasiones es el bebé quien deja de mamar y en otras ocasiones es la madre quien decide poner fin a la lactancia. Lo realmente difícil es que ambas partes se pongan de acuerdo a la vez. Por esta razón, el destete supone un trago amargo y a veces, cargado de malestar y sufrimiento para las partes implicadas. Todo resulta más sencillo cuando es el bebé quien decide finalizar con esta práctica. En este caso, nuestro hijo irá demandado con menos frecuencia el pecho e incluso, en determinadas ocasiones, lo rechazará cuando se le ofrezca. El cuerpo y la mente de la madre se irá adaptando a esta situación.Resulta más complejo cuando es la madre quien decide terminar con la lactancia materna. Los niños no aceptan con agrado esta situación, no entienden porqué cambian las circunstancias que le rodean, privándoles de algo que les gusta y les hace sentir bien. El deseo de la madre de poner fin a esta práctica chocará con el deseo del bebé de perpetuarla. En estos casos aparecerán la frustración y las rabietas, que desembocarán en sufrimiento para la madre y el hijo.

Según los especialistas el destete respetuoso es la mejor opción. El destete respetuoso consiste en: “No negar” y “No ofrecer“. Es decir, cuando nuestro hijo deseé tomar el pecho no debemos negarlo, pero tampoco debemos ofrecerlo cuando él no lo solicite. De esta manera, se irá reduciendo el número de tomas al día e irá desapareciendo esta práctica de forma natural, sin consecuencias emocionales negativas para nuestro hijo. Esta forma de destete puede durar semanas, e incluso meses. Por tanto, no es posible en todos los casos. Todo depende de las causas que motiven el deseo o la necesidad de poner fin a la lactancia materna.

Destete respetuoso. Realidad o eufemismo

destete respetuosoHay muchas causas que motivan a una madre a destetar a su hijo: la incorporación laboral y los amplios horarios que dificultan la conciliación de la vida laboral y familiar; el agotamiento de las tomas nocturnas, la agitación del amamantamiento o sensación de rechazo al amamantar, el deseo de tener otro hijo y el temor a que el amamantamiento inhiba la ovulación, el embarazo, el nacimiento de otro hijo y por consiguiente tener que amamantar a dos criaturas a la vez, el cansancio, una enfermedad u otras muchas causas. Pero independientemente de cual sea la causa que motive esta decisión, las madres se sienten afectadas cuando ven que sus hijos reaccionan con desagrado y sufrimiento. El deseo de toda madre que decide destetar a un hijo es obtener la fórmula que permita poner fin a la lactancia sin que el bebé sufra. Pero esto no es fácil. El destete respetuoso es una manera de hacerlo, pero no siempre es posible. Cuando el destete se realiza de forma inmediata, el destete respetuoso es una ficción, se trata de una imposición y por consiguiente, no podemos hablar de respeto hacia las necesidades o deseos de los hijos. En este caso, hablar de destete respetuoso, sería un eufemismo con el que paliar el malestar que nos provoca nuestra propia determinación de eliminar el amamantamiento. En estos casos, la madre ha de ser consciente de que el bebé no entenderá porqué ya no puede compartir ese rato placentero con su mamá y mostrará su enfado y malestar. Si por el contrario, la decisión de destetar a un hijo no tiene fecha de cumplimiento, el destete respetuoso podrá llevarse a cabo. Consistirá en ir reduciendo esta practica sin llegar a eliminarla, tratando de provocar un destete natural. Esta práctica consiste en no negar el amamantamiento cuando nuestro hijo lo demanda y no ofrecer al niño cuando éste no lo solicita, ofreciendo otras fuentes de alimento como alternativa, e invitando al pequeño a probar nuevas cosas en vez de ofrecer nuestro pecho.