Diferencias de sexo ¿Naturaleza o Educación?

Las diferencias de sexo en los niños ¿son innatas o aprendidas?

diferencias de sexoSon muchos los tópicos existentes en relación a las diferencias de sexo. Los niños son más obstinados, rebeldes y nobles; y las niñas más listas, dóciles y cariñosas. Igualmente, hay muchas investigaciones que indican la existencia de diferencias de sexo en el desarrollo de competencias y destrezas. Parece ser que las niñas destacan sobre los niños en su fluidez verbal, en el cálculo numérico y en la destreza manual, así como en la percepción rápida de detalles y en aquellas tareas que exigen cambios frecuentes de atención. Los niños, en cambio, aventajan a las niñas en vocabulario, comprensión y razonamiento verbal y aritmético. A su vez, destacan sobre las niñas en aptitudes mecánicas y espaciales y en coordinación dinámica general. Seguro que ustedes, igual que yo, han escuchado este tipo de diferencias entre niños y niñas, o si tienen hijos e hijas, incluso lo habrán experimentado en su día a día. La pregunta que les traslado y sobre la que nos gustaría reflexionar hoy es: ¿Estas diferencias son innatas o naturales o por el contrario, son aprendidas y por tanto sociales? ¿Qué papel juega la educación que damos a nuestros hijos desde su nacimiento?

Diferencias de sexo ¿educamos igual a los niños que a las niñas?

diferencias de sexoLos padres creemos que educamos igual a nuestros hijos con independencia de su sexo. Muchos padres afirman que su educación no es sexista y diferenciada. Pero cuando reflexionamos sobre la posibilidad de estar dando a nuestros hijos una educación diferenciada, si advertimos distinciones que explicamos aludiendo a la identidad y personalidad de nuestros hijos.

El sexo forma parte de nuestra identidad. Y la identidad tiene un componente social que se manifiesta a través de unos roles institucionalizados dentro de ese marco social, que interiorizamos y reproducimos de forma inconsciente. Por tanto, la identidad no es algo innato de nuestra especie, más bien, parece aprendida como medida de supervivencia en nuestro habitat. Estos roles que forman parte de nuestra identidad se encuentran marcados por las diferencias genéticas sexuales, las cuales están asociadas a unos comportamientos y actitudes aceptados según género: masculino y femenino.

diferencias de sexo

Por otro lado, la educación de nuestros hijos, las medidas que tomamos y las enseñanzas que les transmitimos están influenciadas por lo que esperamos de ellos, lo que consideramos oportuno o conveniente. Y lo que esperamos de ellos, de nuevo vuelve a estar influenciado por esa sociedad en la que vivimos y forjamos nuestra identidad.

Teniendo en cuenta todo esto ¿cabe la posibilidad de que estemos educando a nuestros hijos de una forma diferenciada según su sexo? ¿Y que todas estas diferencias que observan los científicos, obedezcan a una educación diferenciada más que a cualidades innatas de nuestra especie?

La educación es clave en la perpetuación de la diferencia de sexos

diferencias de sexoLa Sociología infantil destaca el componente social y educativo en las diferencias de sexo asociadas a la identidad desde la infancia. Por otro lado, la Psicología Experimental ha comprobado que tratamos de forma diferente a los niños y las niñas desde su nacimiento, desde que son bebés. Nuestra concepción de la masculinidad y de la feminidad guía nuestra conducta como madres y padres en relación con nuestros hijos. El modo en que nos comunicamos con nuestros bebés, la forma de cogerlos, el modo en que satisfacemos sus demandas, los estímulos ofrecidos, las recompensas dadas, el modelo que les mostramos como hombre y mujer. Todos ellos son estímulos de aprendizaje educativo hacia uno u otro lado. La percepción que tenemos del género asociado al sexo en nuestra sociedad, puede estar condicionando nuestras enseñanzas, de modo que reproducimos e inculcamos a nuestros pequeños aquellos comportamientos y actitudes que la sociedad espera de ellos, según estos modelos diferenciados. Perpetuando así los estereotipos sociales de diferencias de sexo.

En general y a modo de reflexión ¿ustedes han observado que los padres sean más complacientes y afectuosos con las niñas y se muestren más autoritarios con los niños? El Journal of Pediatric Psychology advierte estas diferencias de sexo en la educación que ofrecemos a nuestros hijos. Avisa que desde que nuestros hijos son pequeñitos tendemos a sobreproteger más a las niñas que a los niños; advirtiéndoles de la presencia de peligros de forma casi constante, como si éstas fueran menos fuertes, más delicadas o más torpes, lo que modificará sus impulsos y corregirá su conducta hacia otro sentido.

diferencias de sexoDesde mi propia experiencia, como madre de niño y niña, puedo decirles que mi hija desde pequeñita ha soportado mejor el dolor, ha gestionado mejor sus frustraciones y ha sido menos temerosa que mi hijo. Si esto es así, porqué cuando crecemos solemos ser menos impulsivas y temerosas ¿Porqué no educarla para que siga siendo así? ¿Y cómo debo de hacerlo?

¿Cómo poner fin a una educación diferenciada por sexos?

diferencias de sexoSegún indican los especialistas, la educación juega un papel determinante en las actitudes de nuestros hijos. Si queremos llevar a cabo una educación no diferenciada por sexos deberíamos no limitar las habilidades de nuestros hijos según su anatomía sexual. Las diferencias biológicas no deberían suponer un obstáculo para el desarrollo de las personas. Deje a sus hijas trepar, saltar y correr ¡Las niñas no son más frágiles! No sobreproteja, no haga creer a su hija que es más débil que su hijo. Para ello, evite advertir del peligro de forma constante a sus hijas. Fomente que los niños jueguen con niños de diferente sexo. Permita que se enfrenten a los mismos riesgos o retos y no los compare. Sea comprensivo ante los gustos y preferencias de sus hijos, aún cuando éstos no coincidan con las conductas sociales esperables e impuestas para niños y niñas ¡No solo existe el rosa y el azul!

Trate de proporcionar a sus hijos igualdad en el trato. diferencias de sexoEl sexo no ha de ser la variable que incentive la autonomía e independencia de los hijos, o la represión sobre determinados comportamientos. Evite que esta cuestión sea la que les impulse o les inhiba el desarrollo de determinadas actividades o tareas. Fomente la autoestima y la empatía entre tus hijos, independientemente de su sexo. 

Hoy le invitamos a reflexionar sobre todo esto. Tome unos minutos de su tiempo y piense en sus miedos y en las expectativas que ha depositado en sus hijos e hijas y observe si hay diferencias. Aún estamos a tiempo de no dejarnos llevar por nuestros prejuicios y temores. La educación es una herramienta útil para poner fin a una sociedad diferenciada por sexos, donde crezcamos simplemente como personas.