Inteligencia emocional en los bebés

La inteligencia emocional en los bebés y la importancia de su desarrollo de forma temprana

Trabajar la inteligencia emocional en los bebés es un aspecto importante que les ayudará en el momento actual y en su desarrollo futuro. La habilidad para manejar las emociones de forma apropiada se puede y debe desarrollar desde los primeros años de vida. Como padres debemos ser conscientes que nuestros hijos expresan sus emociones desde su nacimiento, como reacción innata ante la percepción del mundo que les rodea.  La manifestación de las emociones básicas y posteriormente, de las secundarias o aprendidas, forman parte de su inteligencia emocional.

Daniel Goleman, psicólogo estadounidense, cofundador de la Sociedad para el Aprendizaje Académico, Social y Emocional del Centro de Estudios Infantiles de la Universidad de Yale, definió la inteligencia emocional como la “Capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos, los sentimientos de los demás, motivarnos y manejar adecuadamente las relaciones que mantenemos con los demás y con nosotros mismos” (Inteligencia Emocional, 1995). Llevar esto a la edad temprana parece difícil, pero no es imposible, teniendo en cuenta las limitaciones psíquicas y físicas de cada etapa. Muchos son los estudios que destacan la importancia de estimular la inteligencia emocional en los bebés como base inicial para el logro del éxito en su vida futura.

inteligencia emocional en los bebesDiferentes estudios psicológicos defienden los efectos positivos de la estimulación de la inteligencia emocional en los bebés sobre su bienestar y desarrollo psico-social.  Un desarrollo positivo de los componentes de la inteligencia emocional transmiten confianza y seguridad al pequeño, y revertirán en un futuro próximo en una mayor autonomía y responsabilidad, adaptándose con mayor facilidad  a distintos entornos como la guardería, o el colegio, reduciendo sus miedos, sus frustraciones, inseguridades, e incluso, la dificultad de relacionarse con otras personas que no sean su papá o su mamá.

Identificar las emociones. Elemento de partida para desarrollar la inteligencia emocional en bebés

Para poder trabajar la inteligencia emocional en los bebés, debemos partir del concepto de emoción como elemento inicial. Las emociones son reacciones automáticas ante los estímulos percibidos en el ambiente que les rodea, que lleva consigo cambios orgánicos en nuestro ser, es decir, fisiológicos, psicológicos y endocrinos. La función de las emociones responde a la necesidad de adaptación de nuestro organismo al entorno que nos rodea.

Existen seis emociones básicas: la alegría, el enfado, la tristeza, el miedo, el asco o disgusto y la sorpresa. Estas se consideran básicas y universales y los niños pueden experimentar muchas de ellas con tan solo unos pocos meses de vida.

Existen otras emociones que se denominan secundarias o auto-conscientes, porque surgen  a partir de las primarias y no se consideran universales, es decir, varían de una cultura a otra. Además, éstas requieren madurez por parte del niño, es necesario que aparezca en ellos la capacidad o el sentido de sí mismos, y además, son aprendidas. Estas suelen aparecer entre los 18 o 24 meses. Entre ellas, las más destacadas son: la culpa, la vergüenza y el orgullo.

Los niños, al igual que los adultos, pueden experimentar diversas emociones al mismo tiempo y para los padres no siempre resulta fácil reconocerlas e interpretarlas. inteligencia emocional en los bebesPara descubrir lo que tu hijo siente y poder ayudarle a identificar sus emociones debemos observar todo su cuerpo, no solo aquello que dice. En el caso de los bebés, que no pueden hacer uso del lenguaje verbal, la observación de la comunicación no verbal adquiere más importancia. La manifestación de su expresión corporal y facial y/o su tono de voz o el desarrollo de movimientos reflejos que acompañen la manifestación de su estado de ánimo o sentimientos, adquieren mayor relevancia para identificar sus emociones. El primer paso para gestionar correctamente la inteligencia emocional en los bebés es detectar la manifestación de sus emociones y, posteriormente, cuando estén capacitados para reconocerlas o identificarlas, ayudarles en el aprendizaje de identificación.

Fomentar los componentes de la inteligencia emocional en los bebés

Cuando nos referimos a fomentar la inteligencia emocional en los bebés, nos referimos a transmitir y enseñar las habilidades que deben adquirir nuestros hijos ante distintas situaciones, a través de las cuales puedan encauzar la manifestación de sus emociones para obtener un refuerzo positivo que se transformará en una mayor seguridad, en una buena autoestima,  en una alta capacidad resolutiva y en una actitud positiva de empatía.

Los componentes de la inteligencia emocional son: la motivación, la autoestima, el pensamiento positivo, el control de impulsos, la autonomía, la solución de problemas y las habilidades de comunicación. Existen pautas para trabajar estos componentes, según la edad del niño, adaptadas a sus capacidades desde los primeros meses de vida.

No obstante, debemos ser conscientes que el niño adquirirá este aprendizaje  no solo por las acciones que provoquemos para favorecer su aprendizaje, sino también, por el modelo que nosotros proyectemos en nuestro día a día. La forma en que nosotros, como padres, nos enfrentemos ante diferentes situaciones difíciles o adversas será esencial en el aprendizaje de nuestros hijos y en el desarrollo de su inteligencia emocional, dado que será el modelo que nosotros estamos transmitiendo a nuestros pequeños y, probablemente, el que ellos adopten ante las situaciones a las que tengan que hacer frente.

 

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