Mi hijo come peor en verano

Porqué mi hijo come peor en verano

mi hijo come peor en verano“Mi hijo come peor en verano” es una frase que se escucha con frecuencia en todos los hogares donde hay niños pequeños en esta estación. Pero ¿porqué mi hijo come peor en verano? Las necesidades de alimento se reducen en esta época del año porque al no hacer frío nuestro cuerpo no necesita tanta energía para mantener su temperatura corporal y, en consecuencia, se reduce nuestro apetito. Lo mismo les sucede a los niños. Esta situación es más acusada a partir de los 2 años de edad, cuando las necesidades de alimentación se ven reducidas debido a que el ritmo de crecimiento se ralentiza y ya no necesitan comer tanta cantidad. Estas condiciones físiológicas explican la disminución del apetito de los niños, pero no por ello deja de convertirse en un asunto preocupante para los padres. Pero, no se intranquilice en exceso. Tenga presente que la reducción del apetito en verano obedece a las necesidades fisiólogicas de su hijo. Además ha de ser consciente que su inquietud o desasosiego puede generar mayor tensión en la rutina de las comidas y por consiguiente, empeora la situación. Simplemente preocúpese de dar a su hijo alimentos apropiados que lo mantengan hidratado y bien alimentado. Tratando de convertir la hora de la comida en un momento placentero. Preparar comidas fresquitas con una presentación divertida le ayudará, así como algunos accesorios como una vajilla especial para los peques de la casa, un asiento o elevador alegre y apropiado para su edad, donde se encuentre cómodo y confortable y trate de mantener los horarios, aunque hayan sufrido algunos cambios en esta estación con la llegada de las vacaciones.

Mi hijo come peor en verano ¿Qué alimentos debo proporcionarle?

Con el calor tenemos la necesidad de sentirnos bien mi hijo come peor en veranohidratados. Los batidos y zumos caseros y fresquitos son una opción de alimentación estupenda, proporcionarán a su hijo una fuente de vitaminas y minerales extra, muy importantes en esta época estival. Prepare a su hijo batidos con frutas frescas y leche, o bien zumos naturales con las frutas de temporada que sean fáciles de beber. Los helados de leche en la merienda o en los postres son una buena opción de alimentación que aportan a nuestro hijo una ración de calcio importante, siempre que opte por los helados de leche, no los de hielo. Sustituir la leche por los yogures fresquitos o por el queso es también una buena elección que suele gustarles más.

En las comidas principales del día ofrezca a su hijo un único plato, para que no se angustie al ver que tiene que ingerir tanta comida. Asegúrese que ese único plato contiene una ración suficiente de hidratos, proteínas y vitaminas y así estará dando a su hijo el aporte nutritivo que necesita. No olvide incluir en su dieta diaria alimentos ricos en sales. En verano se produce una mayor pérdida de éstas a través del sudor. Los huevos, el pescado, la carne  y el queso son alimentos ricos en sales minerales.

mi hijo come peor en veranoSi considera que su hijo come poca cantidad en las comidas principales, ofrézcale pequeños tentempiés nutritivos a media mañana y a media tarde: un pequeño bocadillo de huevo o queso con tomate, yogur con cereales, fruta picada con galletitas….etc.

Recuerde que en verano las necesidades de ingesta de alimentos se reducen tanto en niños como en adultos y se incrementa la necesidad de tomar líquidos. Trate de hacer más apetecible la comida de su hijo. Y nunca lo fuerce a comer, porque puede ser contraproducente. Ha de saber que nuestro organismo se autorregula para cubrir sus necesidades.