¿Porqué no debemos obligar a comer a los niños?

Obligar a comer a los niños no es beneficioso

obligar a comerMuchos niños no terminan la comida que hay en su plato. Como padres nos preocupamos, al pensar que nuestros hijos no están bien alimentados. Nuestra reacción suele ser obligar a comer a estos pequeño. Pero con esta conducta no estamos haciendo ningún bien a nuestro hijo.

En primer lugar y para mitigar nuestra preocupación debemos ser conscientes que no todos los niños tienen la necesidad de comer las mismas proporciones de comida. No por tener la misma edad, la misma talla o peso, o el mismo género tenemos las mismas necesidades basales. Nuestras necesidades nutricionales varían de una persona a otra, incluso en la misma persona, nuestra necesidad de alimentación es distinta de un día a otro, no es igual un día que hemos estado más activos que otro que hemos llevado a cabo unas rutinas más sedentarias.

No es fácil determinar cuál es la ración adecuada que nuestro hijo debe ingerir, pero tampoco es difícil, si observamos cuáles son sus necesidades habituales a diario. Lo que si es necesario saber es que no debemos obligar a comer a un niño de forma habitual, ésto no es beneficioso para él. Puede generar problemas de salud, e incluso problemas en su desarrollo con el entorno y su maduración psico-social.

Razones por las que no debemos obligar a comer a los niños

1.- Obligar a comer a un niño es hacer que ingiera una obligar a comercantidad de nutrientes más elevado de lo que su cuerpo necesita. Siendo éste factor, junto a la vida sedentaria, uno de los motivos por los que está aumentando la obesidad infantil.

2.- Obligar a comer a un niño es enseñarle a que otra persona, en este caso un adulto, es el que debe tomar las decisiones sobre él y, en concreto, sobre su cuerpo y sus necesidades. Con esta actitud, estamos limitando su autonomía y su capacidad de tomar decisiones, reprimiendo sus señales de saciedad y su poder de decisión, lo que puede deteriorar su autoestima y confianza en sí mismo.

3.- Los hábitos alimentarios se establecen desde pequeños, si tendemos a obligar a comer a un niño durante la infancia, le estamos enseñando unos hábitos inadecuados, obligando a que  ignore sus instintos y establezca una rutina poco saludable.

4.- Obligar a comer a un niño puede convertir la hora de la comida en una tortura para padres e hijos. Nuestros pequeños y nosotros mismos veremos la hora de la comida como uno de los peores momentos del día, llegando a  afectar la relación paterno filial.
obligar a comer5.-Obligar a comer a nuestro hijo conlleva una carga negativa asociada a este ritual. No debemos olvidar que la hora de comer no es sólo un acto a través del cuál nos alimentamos, si no también es un acto social, por ello el niño puede percibir e interiorizar connotaciones negativas asociadas a cualquier situación en la que la familia o los amigos se reúnen para comer, pudiendo afectar sobre la manera de relacionarse y de socializar del pequeño, quien puede rehuir de juntarse con otras personas cuando llega este momento por miedo o rechazo.

¿Qué debemos hacer?¿Cuánto tienen que comer?

Lo más adecuado es observar a nuestro hijo a la hora de comer y según sea el resultado de nuestras observaciones ofrecer al pequeño un tamaño de ración adecuada a sus necesidades habituales. Además no debemos olvidar que sus necesidades pueden variar de un día a otro y debemos respetar esta situación . El cuerpo es sabio y su hijo sabrá cuánto debe comer para cubrir sus necesidades alimenticias.Esto no significa sucumbir a sus caprichos alimenticios. Siempre debemos ofrecer al pequeño comidas saludables con alimentos de alta densidad nutricional.