¿Puedo querer a mi hijo?

¿Puedo querer a mi hijo? Relaciones afectivas con el bebé

¿puedo querer a mi hijo?¿Puedo querer a mi hijo?. Esta es una pregunta que se hacen muchas futuras mamás ante la llegada del alumbramiento.¿Cómo será su cara?, ¿a quién se parecerá?, ¿podré llegar a quererle tanto como dicen otras mamás? La incertidumbre conduce a la aparición de éstas y otras cuestiones relativas a la vida futura con el pequeño, aun un desconocido para nosotros. Pero las relaciones afectivas con el bebé se iniciarán desde su nacimiento y poco a poco aparecerá un amor materno cada vez más intenso.

Es habitual que durante el embarazo se creen muchas expectativas idílicas sobre el bebé y sobre como será nuestra vida cuando el pequeño nazca y no siempre se corresponden con la realidad, lo que en ocasiones conduce a aparecer la pregunta ¿puedo querer a mi hijo? Con frecuencia la llegada del bebé y sus cuidados requieren un gran esfuerzo por parte de sus progenitores y, especialmente por la mamá, sobre todo cuando se opta por la alimentación materna. Esto unido a la conocida depresión postparto o Baby Blues puede generar la aparición de sentimientos contradictorios hacia el bebé que nos hagan sentir mal, incluso que lleguemos a pensar que no lo queremos como deberíamos. Ahora bien, si te encuentras en esta situación no debes preocuparte, todo cambiará. Desde el nacimiento tu pequeño te reconocerá y se volcará completamente hacia a ti, esta situación te ayudará a estrechar los vínculos afectivos con tu hijo aunque necesites algún tiempo para ello. ¿puedo querer a mi hijo?Poner cara a ese bebé que ha estado contigo durante el embarazo es sorprendente y puede llegar a desconcertarte si no es como esperabas. Algunas madres sienten una sensación de extrañeza respecto al bebé, no reconocen sus rasgos como propios o su comportamiento no es cómo ellas habían imaginado y aparece la temida pregunta: ¿puedo querer a mi hijo? Normalmente esta situación es temporal y pasajera. El bebé que hemos imaginado durante 9 meses ahora es real. Debes ser consciente de que cuanto más intensas hayan sido nuestras fantasías, más probabilidad tendrás de desilusionarse y tardarás más en aceptar a tu bebé tal y como es.

El amor materno aparece de diferentes formas y tiempos ¿puedo querer a mi hijo?

puedo querer a mi hijoLa pregunta ¿puedo querer a mi hijo? aparece con más frecuencia de lo que podríamos imaginar. Algunas mujeres sienten un fuerte impulso amoroso hacia su bebé desde el nacimiento, pero en otras este sentimiento llega de una forma menos espontánea y necesitan un periodo de adaptación para reconocer como propio a su bebé. La mayoría de las madres van a sentir una evolución en sus sentimientos en los tres días siguientes al parto, periodo en el que aparecerá, sin saber cómo, un sentimiento de afecto que va creciendo de forma exponencial. Este sentimiento suele venir motivado por el propio bebé, quien empujará a la madre a amarlo intensamente. Tu hijo será completamente dependiente de ti y va a manifestar constantemente que eres indispensable para su bienestar, no solo físico, si no también emocional y sin saber cómo, pronto dejarás de hacerte esa pregunta: “¿puedo querer a mi hijo?”. El vínculo afectivo entre ambos se irá gestando a través de caricias, olores y miradas y empezarás a sentir grandes emociones a pesar del cansancio que conlleva la crianza. Poco a poco se irá estableciendo un apego cada vez más intenso que sustituirá al rechazo que hubieras podido sentir en un inicio. Cada mujer necesita su tiempo para experimentar estos sentimientos y cada relación se establecerá de una forma distinta. Muchas son las mujeres que se han preguntado ¿puedo querer a mi hijo? y a día de hoy esta pregunta a cambiado por otra ¿cómo no podría querer a mi hijo? No te sientas mal si te encuentras en esta situación y espera tu momento, la naturaleza hará su trabajo intensificando el amor entre madre e hijo con la llegada de una gran armonía entre ambos.