Ser madre: La importancia del apego

apegoEl apego es una relación afectiva íntima, profunda, fuerte, estable y consistente, que perdura en el tiempo, sin importar lo que pase. Esta relación afectiva permanente es, sin duda alguna, la más importante que desarrollamos los seres humanos entre nosotros mismos, y un claro ejemplo de esto es el apego de un hijo con su madre, que ocurre segundos después de su nacimiento de manera casi instintiva.

¿Por qué el apego es importante?

Desde siempre, se ha considerado que un apego saludable es necesario para que el niño se desarrolle correctamente ya que:

– Al igual que respirar o comer, el apego es una necesidad biológica presente en todos los seres humanos. Esto quiere decir que, para ser satisfecha, el niño debe tener un vínculo con alguien que lo cuide y lo ame.

– Es el espacio vital de su crecimiento. La calidad del apego que un niño reciba influirá en su desarrollo y comportamiento futuro.

– El apego permite que el niño sea autónomo, seguro, confiado y con autoestima suficiente como para enfrentar y explorar el mundo plenamente y por su cuenta, de la forma más efectiva posible.

El apego no es malcriar

El apego, aunque es un tipo de dependencia, con el tiempo se transforma en independencia. Cuando un niño siente que cuenta con el apoyo y la presencia constante de su madre, el mundo se muestra ante sus ojos como un lugar seguro y de fácil acceso.

Sin embargo, el apego no es sinónimo de darle a tu hijo todo lo que quiere, convirtiéndolo en un niño malcriado, sino que cuando él exprese sus deseos y necesidades, sienta que su madre lo escucha y lo comprende.

Si rechazas o ignoras las necesidades de tu bebé, o reaccionas de diferentes formas a una misma necesidad o malestar, puedes confundir a tu hijo y crear un apego inseguro. Ser hostil, abusivo y extremadamente controlador causará daños permanentes a tu criatura, como ansiedad y evasión, y éstos estarán presentes incluso en su vida adulta.

En cambio, si reaccionas de forma sensible y calmada, reconfortándolo cuando más lo necesite, tu bebé aprenderá a confiar en los demás y será alguien seguro de sí mismo y del mundo que lo rodea.

Fomenta el apego día a día

El apego no se crea de un día para otro, sino constantemente, desde el momento en el que tu hijo abre los ojos por primera vez, hasta su adultez. Actividades simples como la lactancia, cargarlo en tus brazos, el contacto físico con un beso o un abrazo, colocarlo en su cunita o en su parque bebé, jugar e interactuar con él, calmarlo cuando llora, se frustra o siente rabia, dormir a su lado si tiene miedo, protegerlo de diferentes males y, sobre todo, entregarle todo tu amor y cariño, desarrollará su autonomía y evitará problemas afectivos o conductuales en el futuro.