Versión Cefálica Externa & bebé de nalgas

Versión Cefálica Externa cuando se aproxima el parto y el bebé está de nalgas

Versión Cefálica ExternaCuando se acerca el parto y nos comunican que nuestro bebé está de nalgas llegan nuevas preocupaciones. Hoy en día los hospitales de maternidad ofrecen la posibilidad de practicar una maniobra que se denomina Versión Cefálica Externa, que facilita el desarrollo de un parto natural sin riesgos graves para la salud del pequeño y para la de la mamá. Hasta hace poco tiempo, cuando nuestro bebé venía de nalgas lo más frecuente era practicar una cesárea programada para evitar las complicaciones que podrían aparecer en un parto natural cuando se preveía un parto en posición podálica. De hecho, entidades como la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) desaconsejan los partos de nalgas, especialmente, si se trata de un primer parto. En la actualidad los hospitales de maternidad ofrecen otras alternativas como la denominada Versión Cefálica Externa (VCE). Se trata de una maniobra que aconsejan tanto la SEGO como la Organización Mundial de la Salud (OMS) ante este tipo de situaciones, para colocar al pequeño en posición cefálica y permitir el desarrollo de un parto natural, evitando así la cesárea y sus posibles complicaciones.

Qué es la Versión Cefálica Externa y cuándo practicarla

Cuando el bebé está de nalgas se puede realizar esta maniobra. Esta técnica consiste en la realización de unos movimientos y masajes en el abdomen de la madre con la finalidad de colocar al pequeño cabeza abajo, para lograr la posición adecuada para un parto natural. Tan solo dura unos pocos minutos y no suele ser dolorosa. Aunque no siempre se consigue.

Antes de practicarla hay que valorar el bienestar del bebé, para ello se monitoriza el corazón del feto, así como, la actividad del útero y de las posibles contracciones antes, durante y después de la maniobra. Antes de iniciar esta maniobra se suele administrar tocolíticos a la madre para relajar el útero y permitir esta práctica con mayor facilidad.

La Versión Cefálica Externa se debe llevar a cabo en la última fase del embarazo, no antes de la semana 37, pues si se realiza con anterioridad ,y según indican la OMS, existen altas probabilidades de que el pequeño puede volver a colocarse en posición podálica y exista la necesidad de volver a practicarla. Además este procedimiento no precisa hospitalización posterior. Una vez realizada podrás marcharte a casa y seguir los controles habituales del bienestar fetal de tu hijo en tu maternidad hasta que se inicie el parto de forma espontánea.

¿Quién debe realizar la Versión Cefálica Externa y qué complicaciones puede tener?

Cuando optamos por realizar una Versión Cefálica Externa debemos saber que ésta ha de ser realizada por un ginecólogo y en un hospital de maternidad, donde poder llevar a cabo un control ecográfico antes y después de la maniobra, para comprobar la posición del bebé y una monitorización constante, para realizar un test de estrés antes y después del procedimiento. Así mismo, es conveniente tener disponible un quirófano para ser utilizado ante la posibilidad de que surjan complicaciones.

La Versión Cefálica Externa es la mejor alternativa ante un parto en posición podálica, debido a su seguridad y efectividad, tal y como recomienda la OMS, pero no está ausente de complicaciones. Entre ellas cabe destacar: el inicio del parto, la rotura de bolsa, el desprendimiento de la placenta, el sangrado vaginal o incluso que el cordón umbilical se enrolle en el cuello del bebé. No obstante, cabe destacar que los riesgos que puede contraer la realización de esta maniobra son menores a los de un parto vaginal de nalgas o de una cesárea. La OMS considera que si el procedimiento se realiza en las condiciones adecuadas, no hay riesgo real para la madre ni para el feto.